el ojo ensimismado

Vestigios del progreso

El tren cruza la ciudad por el centro. De hecho, la estación se encuentra ubicada en el corazón mismo de esta.

Es un tren de carga, no de pasajeros. La estación ha resistido el abandono y se ha reinventado para otros usos. Hoy sus dependencias albergan una pequeña sala de teatro independiente, una biblioteca pública y, de tanto en tanto, algún evento cultural se despliega en el andén agrietado.

Es una postal melancólica y hermosa a la vez, como el reencuentro con un amigo de la infancia después de muchos años.

Es curioso pensar cómo lo que en algún tiempo fue un estandarte del progreso, ahora es apenas un vestigio del pasado. Como si el mismo progreso, en su devenir incansable, fuera devorándose a sí mismo cual un monstruo desquiciado.

Y entonces, sin haberlo notado, entre las grietas y los fragmentos uno empieza a descubrir algo diferente, el porte de una nueva vitalidad.

Hoy, el viejo corazón de la ciudad sigue latiendo, con el pulso de la nostalgia.

DSCF0101_SnapseedCopy en tamaño grande.jpeg Fujifilm x-half + Acros

Thoughts? Leave a comment